01

Migrar a través de fronteras humanas

Las ballenas se desplazan entre zonas de reproducción y alimentación que no coinciden con divisiones administrativas. Su protección, por tanto, no puede descansar en puntos aislados: debe acompañar corredores completos y considerar el tráfico marítimo, el ruido submarino, la pesca y la acuicultura.

02

Una red todavía incompleta

Chile cuenta con áreas marinas de gran extensión, pero la cobertura formal no siempre asegura conectividad ecológica, planes de manejo eficaces ni fiscalización suficiente en los lugares donde convergen rutas migratorias y usos industriales.

03

Conservar relaciones ecológicas

Proteger ballenas significa también proteger los procesos que sostienen el océano. Las decisiones jurídicas deben integrar información científica, prevención y cooperación internacional, evitando que la fragmentación institucional replique la fragmentación del hábitat.